martes, 8 de octubre de 2013

LOS TRANSITOS PLANETARIOS COMO IMPULSORES DE LOS CAMBIOS PERSONALES

Plutón el trasformador y destructor se encuentra pasando por la constelación de Capricornio y permanecerá en este signo hasta finales del 2024. Urano el rebelde y sorpresivo, atraviesa el signo fogoso, violento y precursor de Aries; permanecerá en él hasta el 2018. Saturno reposa en Escorpión y lo hará hasta diciembre de 2014. Este planeta es constrictor y un potente cristalizador de fuerzas kármicas o deudas antiguas. Neptuno vibra sorprendentemente y transporta misticismo, compasión y unidad de vida, ya que atraviesa el signo de Piscis, permaneciendo en él hasta el 2026.

Plutón transforma las estructuras de poder: las económicas y las políticas, no solo a nivel colectivo, sino también a nivel del individuo. La fuerza de Plutón es destructora y lo hace especialmente con aquellas estructuras que no son viables o prácticas, conservando o elevando las basadas en modelos que corren parejos con la ley establecida, sea esta humana o divina. Urano en Aries, impulsa a cambios sorprendentes, sin reflexión y con poca cordura. Llena el mundo con ideas nuevas y precursoras. Los dos relacionándose a través de un acercamiento tensionante, pues astrológicamente hacen una cuadratura y Plutón controla a Urano, destruye las nuevas formas que ponen en peligro el orden establecido. Los que ostentan altos cargos de dominio, no abandonarán con facilidad sus podios de poder y defenderán, su posición, usando si es el caso, métodos violentos, que ocasionarán muerte a los rebeldes y reformadores -Plutón es el planeta de la muerte-. Las nuevas formas que se establecerán solo serán aquellas que se basen en cimientos reales y no madurarán las ilusorias o quiméricas, las cuales serán destruidas por las fuerzas plutonianas. Este aspecto se hará evidente aproximadamente hasta Mayo de 2015, así que la humanidad vivirá tensiones fuertes por largo rato. Por fortuna Saturno en Escorpión le hace aspecto positivo a Plutón y da un margen de uno meses para que la fuerza arrasadora no se manifieste con violencia extrema: hasta el 24 de Diciembre de 2014 y entre Junio y Septiembre de 2015. La armónica relación, controla la fuerza arrasadora que pudiera tener Plutón, haciendo que la implementación de los cambios o de las nuevas formas, anunciadas por Urano, más bien se realicen de manera lenta, cuidadosa y controlada. Estaremos desprotegidos desde diciembre de 2014 hasta mayo 2015, coincidiendo con la fecha en la que Saturno sale de Escorpión.

Plutón, Neptuno, Urano y Saturno incitan determinados comportamientos, actuaciones o enfoques colectivos, ya que contienen arquetipos de todo lo que va a llegar a ser y son el medio a través del cual, se precipitan al hombre las directrices de la mente universal. Transforman la consciencia de la humanidad y muchas personas se ven implicadas colectivamente en sus afectos, a veces sin sospechar siquiera, que responden a llamados inconscientes de los planetas superiores. Nadie escapa de su influencia, a menos que haya sobrepasado la condición actual; es decir, si ya no es más una marioneta ciega que obedece las leyes o políticas de su ego o personalidad enfocada sólo en satisfacer al placer. Los buscadores sinceros reaccionan de otro modo, ya que luchan por sobrepasar su condición ilusoria y se interesan por descubrir las cualidades de los planetas en sus respectivos pasajes por los diferentes signos.  Por eso son ciertas las palabras del astrólogo Bruno Huber al afirmar: “Quien se abre a estos planetas experimenta una transformación de consciencia y quien se cierra a ellos, tal vez se vea involucrado en el destino colectivo”.  

Capricornio y Saturno representan la ley divina y por eso todo aquello que controla el poder mediante principios  establecidos tambaleará, hasta que se cambie la forma como se interpretan y se respetan las leyes, buscando que haya mayor justicia y equidad. La rectificación acompaña la vibración de estos dos arquetipos y el peso de la ley caerá, especialmente sobre los corruptos. Por eso saldrán a la luz pública los desafueros y las corruptelas de los políticos, los economistas o los abogados. Y ellos reaccionaran con posturas belicosas, combativas, reactivas y hasta con fuerzas oscuras para controlar a los que desean los cambios y las transformaciones para el bien común, que son alentados por Urano en Aries. La tentación de utilizar fuerzas oscuras o encubiertas viene por la posición de Saturno en Escorpión y por la fuerza de Plutón en Capricornio, que es el planeta que rige a Escorpión. Surgirán personas honestas, ante el llamado de las dos fuerzas, pero no les será fácil dar muerte a lo corrupto. El tiempo será su mejor aliado y quizás sus esfuerzos solo se vean a largo plazo. Urano, envía al mundo designios divinos de libertad y revela a los sensitivos, maneras de establecer el amor universal. Trae misericordia y gracia divina, regalos que sepultaran en el olvido algunas actuaciones o deudas contrarias a la oposición a la ley. Urano en Aries es una fuerza que equilibra a Plutón y Saturno, para que no se consolide el rigor y el fanatismo. Pero manifiesta su faceta destructora, alentado por la cuadratura de Plutón, ocasionado intranquilidad, nerviosismo, excentricidad e insatisfacción. Las masas se verán alentadas a luchar por sus derechos y ante los impulsos de los más fuertes y agresivos, mostrarán la necesidad de acabar con lo estático y caduco. Y una vez que se desate la ola de inconformismo, la violencia también será manifiesta, sobre todo cuando las exigencias o pedidos sean desoídos por los gobernantes. Eso es así, porque Urano incita a cambios inmediatos y a transformar todo de golpe. Neptuno en Piscis, precipita fuerzas sublimes y fortalece la voluntad de aquellos que desean sobrepasar el estado inarmónico del ego y volar hacia las alturas divinas. Por tal motivo, alienta la  motivación espiritual y muchas personas correrán nuevamente a abrazar las doctrinas divinas, pues atienden el llamado de cambiar el enfoque material por el espiritual. Pero en su faceta negativa, potencia deshonestidad y engaño. Cuidado hay que tener en la búsqueda, pues surgirá un buen número de profetas falsos, vestidos con piel de ovejas, pero que esconden un ser sediento de poder y control.

Las personas con planetas en signos de fuego en sus cartas de nacimiento, recibirán una influencia positiva de Urano. Los nacidos con Sol o Luna en Leo y Sagitario, estarán actos para cambiar condiciones interna, porque Urano les influenciará positivamente, formando una relación armónica llamada trino. Leo es soberbio y busca reconocimiento, pero recibiendo el influjo de Urano en Aries, baja expectativas personales y potencia generosidad y mucho afecto a los demás. Un individuo ante tal fuerza, reflexionará sobre su egoísmo y culminará, si se lo ha propuesto, sus obras de caridad. Urano estuvo en Leo desde 1.955 hasta 1.962 y precipitó una generación de hombres y mujeres que intentó romper con los conceptos tradicionales del amor y de la sexualidad. Pero Leo es dominante y egoísta así que desató infidelidades y excentricidades. Circunstancias deshonestas y separaciones en muchos hogares fueron algunas de las consecuencias negativas de esta influencia. En efecto, esta generación rompió con la sumisión y no guardo las apariencias de la generación que le precedió. Ahora en su paso por Aries, Urano hace aspecto positivo a esa generación, incentivándolos a romper con condiciones afectivas dominantes e insatisfechas, ya que potencia libertad  y deseo de cosas nuevas y diferentes. Plutón transitó por Leo desde 1937 hasta 1958, dando origen a una generación independiente, apasionada, individualista, luchadora, egocéntrica y autosuficiente. Durante este periodo se revolucionó el sistema educativo, la manera de instruir a los hijos y muchos se convirtieron en parejas celosas, posesivas e impositivas. Esta fuerza plutoniana recibiendo aspecto positivo de Urano en Aries correrá la misma suerte; es decir, obligará a estas personas a replantearse su manera de amar para acabar con los controles, las sumisiones, las traiciones y la violencia intrafamiliar. De acuerdo a las configuraciones de nacimiento, otros planetas en Leo pueden ser potenciados por Urano.

Sagitario es un signo de libertad, de conquista y potencia una fuerte necesidad de alcanzar sueños y visiones personales.  Fortalece el intelecto para que no se satisfaga con poco, alentando al individuo al estudio profundo y a la búsqueda de mucha información sobre diversos temas. Urano haciendo aspecto positivo a personas con Sol y Luna en Sagitario, alentará sus fuerzas sagitarianas y los que se armonicen con esa influencia, correrán a alcanzar mayor autonomía, independencia y libertad. Se sentirán portadoras de lo eterno y precipitadoras de fuerzas espirituales. Sus conceptos religiosos cambiarán y querrán experimentar una unión más fuerte y directa con la Divinidad. Seguramente tendrán una buena época para actividades devocionales y contemplativas. Neptuno estuvo en Sagitario aproximadamente desde 1970 hasta 1985 y esa generación, gracias a Urano en Aries, recibirá un gran beneficio y, mucho más, si se abren a la posibilidad espiritual. Caminando de la mano, estos dos planetas, harán posible que el género humano reciba una excelente orientación, a través de una generación, que hoy oscila entre los 28 y los 43 años. Urano estuvo en Sagitario entre 1982 y 1989, y hoy al estar en Aries, afectará positivamente a personas entre los 24 y los 28 años, quienes recibirán un potente impulso para que se replanteen la manera cómo ven la existencia. Romperán con ataduras a credos fanáticos y orientarán su vida por formas insospechadas. Como es lógico, los padres y los educadores, se encontrarán sin argumentos fuertes para refutar las posturas o creencias de esta generación. Plutón transitó por Sagitario de 1995 a 2009, así que, afectado por Urano en Aries, potenciará sobre las mentes de los adolescentes del mundo, ideas originales, diferentes y muy creativas. Los adultos se sorprenderán de sus sueños, ilusiones y deseos, y responderán con fuertes oposiciones, a sus extrañas y excéntricas maneras de pensar.

Personas que en su momento de nacimiento tienen a Sol, Luna y Urano en Libra, recibirán influencia tensionante de Urano en Aries. Libra es un signo que desea relacionarse con los demás de una manera positiva y abierta. Busca ser tolerante, compasivo y resalta similitudes y no diferencias entre las personas. Se mueve con cuidado porque necesita a los demás para sentirse vivo y satisfecho; a veces cae en posturas controladoras e otros. Urano estuvo en Libra aproximadamente entre 1968 a 1975. Ahora estos planetas recibiendo el influjo del signo opuesto, a sea de Aries, porque allí reposa Urano, rompe los comportamientos moderados e incita a la libertad y a la autonomía personal. Lo particular sobrepasa lo colectivo, de tal suerte que las posturas condescendientes ya no primaran en las necesidades personales. Y muchas relaciones tambalearán, se romperán o algunas se tornarán impositivas y dominantes. Urano arrasará con aquello que está cimentado en la mentira y en muchos hogares o relaciones habrá revolución y cambios.  Fuerte influencia porque se potencia con aspecto friccionante entre Plutón en tránsito y Urano en Libra. 

Plutón manifestará su energía de transformación, muerte y cambio en las personas nacidas con Sol, Luna y otros planetas en Capricornio y Virgo. Capricornio es un signo de ambición, desea el poder social, pero a nivel espiritual es iniciático por excelencia. Se potenciará en muchos el deseo por alcanzar metas y proyectos personales o por tener poder personal a nivel profesional, laboral económico y político. Muchos verán cristalizados sus empeños antiguos y otros tantos se encaminarán por nuevas metas y proyectos. En algunos morirán sueños y deseos, porque verán con realidad sus potenciales y serán prácticos y realistas. Los buscadores espirituales se beneficiarán en gran medida, y alcanzarán, si han trabajado conscientemente, el acceso a los mundos sutiles. Veamos el efecto sobre las generaciones. Urano transitó por Capricornio de 1988 a 1996 y esa generación, entre los 17 a los 25 años, está recibiendo una conjunción del Plutón actual y también cuadratura de Urano en Aries. Peligrosos aspectos, porque unen violencia con rebeldía y tal vez está sea una causa de los actos violentos en los que se ven involucrados muchos jóvenes. Habrá una movilización masiva de esta generación y por eso aparecen como protagonistas en diferentes escenarios: protestas, paros, conflictos internos,  terrorismo o luchas callejeras por partidismos. Un tanto difícil será dialogar con ellos, porque se opondrán con fuerza a las autoridades. Muchos correrán a las protestas por la falta de oportunidades para obtener las necesidades básicas y otros tantos alentados porque se les potencia la violencia e inconformismo personal. Neptuno transitó por Capricornio en los años comprendidos entre 1985 a 2000 y dio origen a una generación que no cree en nada, sino sólo en los resultados y en lo visible. Ateísmo y deseos del poder, se percibe en estos jóvenes entre los 13 y los 28 años. Plutón actual, haciendo conjunción al planeta Neptuno de esa generación, es muy peligroso, porque Neptuno, como planeta misericordioso se olvida de serlo y no manifiesta fácilmente tolerancia y pacifismo. Se venera la fuerza, el materialismo y se anhela el poder para ejercer el dominio y el control. Una generación que acabarán con muchos conservadurismos, pero que corre el peligro de caer ella misma en la terquedad, la inflexibilidad y la total intolerancia. Cambios económicos traerán los evolucionados y amor por la belleza de la creación, pero serán pocos los que mostrarán esta faceta.

Virgo es conservador y laborioso, escrupuloso y servicial. Rechaza el primer plano y busca la pureza o el orden. Plutón en Capricornio afectando a personas con Sol, Luna y otros planetas en Virgo, concretará muchos de esos empeños y dará muerte a cosas imposibles, porque carga realismo y practicidad. El ser político caminará en armonía con el interesado en el orden, la limpieza y la salud. A nivel mundial, se verá con realismo la condición de salubridad en el mundo y los cambios estarán enfocados en políticas sanitarias y laboriosas. La generación que nació con Plutón en Virgo se beneficiará enormemente. Hoy en día sus edades oscilan entre los 41 a 56 años, ya que Plutón transitó por este signo entre 1957 a 1972. Muchos estabilizaran sus condiciones laborales y tendrán la oportunidad de alcanzar puestos de liderazgo o ganarán el renombre social que han anhelado. Sus cuerpos recibirán potentes energías y cambios sorprendentes podrán experimentar en sus estructuras orgánicas. Urano transitó por Virgo desde 1962 a 1969 y ahora sus hijos, oscilando entre los 44 a los 51 años y recibiendo la fuerza y estabilidad de Plutón, ganarán más confianza y estabilidad en sus mentes inestables e indecisas. Podrán manifestar toda su creatividad y originalidad de pensamiento y ganar reconocimiento y autoridad por estas causas. En muchos morirán quimeras e ilusiones, al ver lo poco práctico de sus anhelos o al percatar la realidad de sus talentos y poderes personales.

Cáncer es el signo opuesto a Capricornio y las personas con Sol, Luna y otros planetas en Cáncer recibirán un fuerte remezón. Una lucha entre los dos signos ocasionar intranquilidad y ansiedad. Cáncer es tímido y miedoso, Capricornio,  aguerrido y autoritario. Facetas sensibles estarán en antagonismo con posturas inflexibles y duras. En algunos se precipitará el poder personal que está resguardado por Cáncer y en otros se fortalecerá la lucha entro lo interno y lo externo, entre la materia o el espíritu o entre el resguardo en el nido de la familia o la individualidad o autonomía. Cada quien recibirá su afecto dependiendo de sus configuraciones de nacimiento.  

Saturno en Escorpión, es una influencia poderosa y más sobre los que nacen con Sol, Luna y otros planetas en este signo.  Saturno es autoritario, exigente, inflexible, terco, frío y muy individualista. Hace juego perfecto con Escorpión, que busca imponer, dominar, manipular y controlar. Fuertes pruebas trae a estos nativos pues cobra deudas pasadas pendientes por el uso inadecuado del poder y además potencia las facetas nombradas, precipitándoles fuertes confrontaciones con su entorno. Neptuno en Escorpión se manifestó en este signo entre los años 1955 a 1970. Esa generación hoy en día oscila entre los 43 y los 58 años. Saturno le hace conjunción por estos tiempos. Como es un planeta precipitador, cristaliza anhelos sublimes, poderes internos por la disciplina espiritual continúa y disciplinada, enseñanzas metafísicas fiables, guás y maestros verdaderos, búsqueda sincera y grandes oportunidades para elevarse por encima del dominio del ego. En algunos da una percepción real de su altura evolutiva y tal vez preocupación y angustia al percibir que no eran tan elevados cómo pensaban o creían. Pero en las masas, acrecienta el ateísmo y en muchos, potencia el uso de la magia negra para acceder o sostener sus puestos de poder o liderazgo. Urano pasó por Escorpión, de 1975 a 1982; hoy sus afectados oscilan entre los 28 y los 31 años de edad. Saturno potencia en ellos determinación, empuje y dignidad y puede que, al ser Urano el planeta de la Gracia, reciban grandes bendiciones. En su faceta negativa infunde orgullo desmedido y la idea errónea de ser alguien grande y sublime, por encima del bien y del mal. Les puede ocasionar dificultades para pagar sus deudas o hipotecas y deberán cuidarse de pagar los impuestos y las obligaciones bancarias. 

Los nacidos bajo Tauro recibirán una influencia importante de Saturno en Escorpión. Fortalecerá su terquedad u obstinación y se manejarán entre dos frentes: uno espiritual y otro material. En su vasta geografía humana, los valores internos lucharán con los externos o materiales y las polarizaciones entre los dos bando se harán más evidente: o alcanza estabilidad material o emprende el camino por su seguridad espiritual. Puede que sus economías se vean en peligro y vivan pérdidas como efecto de actuaciones descuidadas y poco prudentes del pasado. 

Neptuno el benéfico en tránsito en Piscis es una fuerza equilibrante para las generaciones con planetas que reciben aspectos friccionante de Saturno y Plutón. Los nacidos con Neptuno en Escorpión y que hoy se encuentran en edades comprendidas entre los 43 y los 58 años, al recibir aspecto positivo de Neptuno en Piscis, someterán tendencias exclusivistas y sus empeños espirituales se cimentarán en el bien común más que en el individual. Pensarán en términos de unidad y tomarán mayor responsabilidad por el mundo, potenciando en su dinámica interna la idea de que salvaran al mundo, siendo más compasivos, comprensivos y misericordiosos. Una vena mística se les despertará y serán protegidos de la tentación de las fuerzas oscuras, que se agazapan también en intentos espirituales. La vida de estos seres cambiará para bien, porque se fortalece la voluntad y la lucha contra las tendencias separatistas se acrecentará. Influencia que también es válida para los nacidos con Sol, Luna y Urano en Escorpión.

Los efectos colectivos de los planetas mayores son generales, porque traen al mundo nuevas orientaciones y potencian los cambios de manera involuntaria. Escapar a sus influencias no es fácil. Se necesita haber desarrollado consciencia individual y eso no se encuentra fácilmente ni a la vuelta de la esquina, es una postura rara y extraña. La mayoría de las personas basan su vida en los contenidos del ego; es decir, en las imágenes que han formado interiormente desde su niñez y que conforman su apreciación de la realidad. Eso genera límites y protecciones que opacan la atracción individual de señales y guías verdaderas. La vida gira en torno a una falsedad y ahí no puede haber consciencia individual y mucho menos control de los tránsitos planetarios, porque si así fuera la humanidad se quedaría patinado en sus propias abstracciones y paralizada por la fuerza de lo ilusorio.

La visión que se plantea en este artículo, es una explicación más de las muchas que hay. Y puede que dé respuesta a interrogantes planteados ante las condiciones actuales y las crisis individuales. Muchas cosas se escapan de ser explicadas, pero es la intención lo que cuenta. Amigos lectores, estudien y comprendan, observen y comprueben los hechos que se presentan. Acojan con humildad la influencia de los planetas mayores, porque gracias a sus fuerzas, la evolución continúa, aunque sea a fuerza de conflictos y violencia. Las cosas pueden cambiar, la vida puede verse de otra forma y tornarse tranquila y afable. Basta romper las cadenas que nos aferran a los tentáculos del Ego, encaminándonos por lo real y sublime. Cambiemos sin resistencias ni sufrimiento y en corto tiempo, no esperemos a que los planetas lleguen a los signo, impulsándonos inconscientemente; ese proceso de toma de consciencia es largo, penoso y ocasiona convulsiones y revoluciones internas. No cesen en su empeño de cambio y transformación, pero procuren hacerlo con mayor atención, no movidos por fuerzas indirectas que no controlan el voltaje y la precipitación de los urgentes cambios que necesita la humanidad.


miércoles, 28 de agosto de 2013

CONTRADICCIONES INTERNAS Y TRABAJO ESPIRITUAL

Repeticiones continuas de posturas que escapan al control consciente son frecuentemente descuidadas por los buscadores espirituales. En la mayoría de los procesos de desarrollo interno se da gran énfasis a la teoría o a una práctica específica y se descuida la observación constante de posturas personales coordinadas por la fuerza poderosa del ego. Pasa el tiempo y el aspirante sufre frustraciones, fracasos y en el peor de los casos, abandono de los intentos, al ver en su comportamiento los mismos temores o contradicciones. Algunos, quizás corran a buscar en diferentes vertientes o disciplinas el secreto para encontrar la liberación, prolongándose el estado de ignorancia o cayendo tal vez bajo el hechizo de falsos maestros. Las victorias sobre el egoísmo no se alcanzan,  a la par se retrasa el tiempo de transformación y se camina por una senda opuesta a la verdadera búsqueda espiritual. Incluso ante los continuos fracasos, se asume finalmente, como una labor titánica e imposible, el ferviente anhelo de transformación. Pocos logran vislumbrar que es sólo la profundización sobre sí mismo y no únicamente la acción externa, el requisito esencial para encontrar la verdad. Mediante el conocimiento propio de la fuerza del ego, es posible destruir la ignorancia, así como tan sólo la luz es capaz de diluir la densa oscuridad. Diversas posturas contradictorias, son comportamientos que se descuidad y no se asumen bajo la luz del entendimiento. En este artículo se pondrán sobre el tapete, algunas muy propias de la idiosincrasia en que vivimos. 

Es sorprendente ver el descontento general ante los actos corruptos de los políticos de turno. Y las conversaciones en los círculos familiares o amistosos, giran en torno a acciones inmorales de sus gobernantes, juzgándose en ellas con dedo inquisidor a los culpables. No obstante, en pequeños actos singulares, frecuentemente, se cae en acciones corruptas similares. Unos se aprovechan del trabajo de los demás, otros, se adueñan de los conocimientos ajenos o se visten con atributos que no le son propios. En los puestos de poder se cometen actos deshonestos o las personas se aprovechan de la condición de los inferiores o los débiles. Entre familiares o conocidos se olvidan las promesas hechas, las deudas pendientes o los préstamos concedidos y, la gran mayoría de los conductores, aceptan haber cometido actos de soborno ante sus infracciones a las reglas de tránsito. Cada quien debe examinar si en su diario esas incongruencias o inmoralidades se presentan y acabar con esas posturas, pues su vida debe estar libre de inconsecuencias. 

La unidad de vida que tanto se anhela, se pierde entre afirmaciones exclusivistas y nacionalistas que la impiden. Los pertenecientes a una etnia, región o nación estigmatizan a los nacidos bajo otras costumbres o creencias y con frecuencia, expresan las supuestas debilidades que se filtran a los individuos a través de la sangre, la idiosincrasia o el lugar donde se nace. Las personas se aferran fuertemente a las aparentes peculiaridades negativas de los foráneos y difícilmente el buscador espiritual puede romper con el orgullo de pertenencia a la raza, la región o la nación; la repetición constante de todos los apegos o creencias, fortalece el individualismo en extremo y demora encontrar el hilo conductor para unirse con el Todo y con todos. La sociedad no cambia de esta manera, pues cada afirmación personal, refuerza potentes pensamientos excluyentes y separatistas, alimentando el inconsciente colectivo que se torna cada vez más desconfiado y temeroso de los nacidos en otros lugares.  

Rencores o verdades contenidas se expresan con mucha frecuencia en reuniones sociales. Los esposos se atacan o se ofenden mutuamente delante de otros, los hijos recriminan a sus padres por los favores no prestados o, los padres, se desahogan por las posturas rebeldes y no sumisas a las reglas del hogar, de sus herederos. Desahogos de frustraciones o dolores que se no hablan con sinceridad en la intimidad y sí delante de algunas personas, aprovechando un espacio en donde se experimenta protección y contención de reacciones inconscientes, que darían origen a fuertes confrontaciones personales, si se hicieran exclusivamente en el círculo familiar. No menos asombroso es escuchar conversaciones cotidianas en las cuales algunas personas expresan palabras insinuantes, despertando en otros, excitaciones sexuales y deseos de intimar con alguien, supuestamente liberal, cuando en realidad esconde fuertes bloqueos o temores sexuales y nada nade nada. Algunas parejas se toman de la mano y nunca se separan, pareciendo tortolitos enamorados y extasiados el uno al otro; pero, se les escucha diciendo frecuentemente, de manera inconsciente y no contrala a los conocidos, su angustia porque su pareja no responde periódicamente al llamado frecuente de su necesidad sexual. Otros visten de manera llamativa o con ropa sugerente, exhibiendo sus encantos sexuales, más cuando hay exigencias de sus compañeros, para satisfacer el llamado inconsciente detrás de sus insinuaciones, razones de cansancio o poca disposición al disfrute sexual se aducen como rechazo. Luego, el amante contenido corre a los brazos de extraños, y en consecuencia se generan culpas, recriminaciones y desconfianzas. Casi nunca se aborda de manera sincera y transparente esas necesidades o algunos soportan los desprecios por años, esperando pacientemente, pero en su interior experimentan frustración y descontento.


No deberías juzgar  a esa persona tan radicalmente, se tolerante y aprende a escuchar” y luego se ve al exponente de este argumento, invalidando con mucha frecuencia, comportamientos o pensamientos continuos de sus familiares o amigos, quienes se quejan por estar en compañía de una persona poco dispuesta al diálogo, a la comprensión y a la aceptación de los demás. El ejemplo clásico de la contradicción se ve por doquier en algunos supremamente exigentes con sus inferiores, pero viviendo en un hogar donde es totalmente sumiso a una pareja impositiva y controladora en extremo. De igual modo, se ve cómo la mamita reprende fuertemente a su pequeño hijo por decir mentiras, cuando ella constantemente le ordena negar su presencia en casa, cuando la llaman sus amigas. No falta el terapeuta, condenando la traición o infidelidad de algunos de sus pacientes, cuando él ha caído en relaciones paralelas constantemente o, el guía espiritual, que prohíbe a sus seguidores tener relaciones sexuales, porque aconseja sublimarla, controlarla o guardarla exclusivamente para la procreación, pero él abusa sin pudor y de manera descarada, de la necesidad sexual de algunas de sus seguidoras. Fanáticos del deporte, se burlan sarcásticamente de los cambios de creencias de sus conocidos, juzgándolos como débiles y luego creyéndolos dogmáticos, cuando ellos esconden dependencia extrema y descontrolada a un color, equipo o especialidad. Esos contrasentidos socavan las relaciones, crean desconfianza, impiden la intimidad y retrasan la evolución de la consciencia.

Para acceder a condiciones menos coercitivas, es necesario tomar consciencia también de las discrepancias internas. Hacerlo es muy positivo, ya que favorece el camino hacia la libertad interior y va permitiendo que la parte Divina vaya soltando su estrategia sutil, al encontrar menos oposiciones a su luz. Es importante asumir de ahora en adelante la responsabilidad de descubrir los dualismos peligrosos, con el fin de descubrir la potencia de su fuerza y revelar, a la luz de la consciencia, la intensidad con la que se presentan. Y eso depende de la disposición a observar durante largo rato las  contradicciones  presentes en los actos cotidianos de la existencia. Esa observación debe ir acompañada de una actitud desapegada, libre de juicio, porque se corre el peligro, por el condicionamiento religioso, de creer que poseerla es algo pecaminoso. Eso impide asumirla y, posteriormente analizarla con el fin de descubrir sus orígenes, sus estrategias o son reacciones. Los sentidos son enfocados por la mayoría de las personas para ver lo externo y se asume, casi siempre, una postura muy crítica y condenable hacia los demás. Además la educación es coercitiva y los adultos, constantemente reprimen a los niños, enmarcándolos en comportamientos basados en cánones moralistas o conductistas so pena de ser tildados como malos orientadores o protectores. Eso no ha dado resultados favorables, más bien, se ve una humanidad que esconde la sombra en el inconsciente, la cual sale sin pudor, en momentos de tensión o cuando los demás lo propician. 

La observación presupone atención continua de los propios estados internos, ya que eso permite comprender la fuerza de las paradojas que no se manifiestas conscientemente. Así que caminantes del sendero, el observador debe estar atento y activo, pero hacía adentro. Quizás entonces el ser se torne callado y ausente y los demás se sorprendan ante su actitud. Eso no debe importar. Y una vez que se logre descubrir la intensidad de las incoherencias personales, se experimentará una mayor libertad, los acercamientos serán más reales e íntimos y la percepción de la luz será más activa.  

Inventariar las necesidades no satisfechas es también un trabajo importante a realizar. Si se vive una relación de pareja, vale la pena examinar si en ella hay claridad, sobre lo que se necesita o se exige del otro. Dialogo continúo y constante es necesario enfatizar, siendo este el único medio que permite abrirse a una buena interacción. A veces se soportan relaciones por el simple hecho de evitar la soledad o por miedo al qué dirán y es precisamente en este tipo de intercambios, dónde mayores contrasentidos se pueden descubrir. El ego tiene sus artimañas y a veces soporta asociaciones de sumisión, esperando ser el gran redentor o salvador, aquel que finalmente, logrará romper la dificultad del otro para entregársele sin condiciones ni limitaciones. Esa postura es muy delicada, pues se sostiene por muchos años una condición insatisfecha, con la esperanza de ver un cambio positivo en la persona que es el desvelo de sus afanosos anhelos. Y al final sólo queda frustración, ira y el ser se llena de rencor y resentimiento.

Inconsecuencias entre el pensar y el actuar, también salen a relucir con el fin de agradar a un público expectante que espera recibir aprobación de ciertas creencias o ideales. Es el caso de un individuo que dice ante su familia una cosa, pero cambia su pensamiento ante sus pares o amigos, para congraciarse con ellos, tal vez por el miedo a perder estima y afecto. Los hijos de estos personajes a veces se convierten en sus más fervientes opositores y son capaces de desenmascarar las discordancias de sus mayores sin ningún pudor o respeto, en el mismo instante en el que se manifiestan. Esas malas posturas dualistas, son perceptibles por los más sensitivos, quienes recriminan a sus conocidos sobre estas acciones y es tanta la inconsciencia, que por lo general, se niegan esas dualidades personales. Es bueno, entonces atender las reprensiones de los demás sobre esos actos, pues allí se pueden descubrir facetas hipócritas, poco sinceras que escapan al control personal.

La atenta observación debe enfatizarse en el diario vivir y ésta es la práctica espiritual por excelencia. La comprensión presencial solo se da en la observación diaria de los actos cotidianos, nadie lo hará por otro. Si la contradicción interna sigue reinando en la cotidianidad, por mucho que se ore, medite o se realicen otras prácticas espirituales, nunca se acabará la sumisión a lo falso e irreal. La atención continua en las políticas estratégicas del ego es el medio más idóneo para recorrer sin peligros el camino de la libertad. Sólo así se acabará con la fragmentación de la personalidad, que hoy dice algo y mañana expresa lo contrario, que hoy cree algo y en un futuro lo niega. La comprensión asociada a la observación sin juicios del antagonismo personal, es una vía indispensable, para eliminar la coexistencia simultánea de posturas que van en un momento en una dirección y en el otro cambian, hacia la opuesta orientación. El encuentro con lo real no llega por una creencia o por una acción determinada, sino por la comprensión de los propios actos, sentimientos o pensamientos, expresados en la cotidianidad. Que mejores palabras para terminar este artículo expresando lo que dice un postulado vedantista: “El mundo de samsara (movimiento interrumpido de nacimientos y muertes), lleno de apegos, aversiones y dualidades es como un sueño: aparece como real tanto tiempo como nos mantengamos dormidos, pero deviene como irreal al despertar” y los antagonismos son irreales; si aún se tiene es porque no se ha despertado a su presencia, no se han observado y se desconocen bajo la luz de la comprensión. 


miércoles, 3 de julio de 2013

DE COOPERACIONES Y AUXILIOS
Artículo No. 1 

La maravillosa complejidad de las estructuras y seres vivientes, responde a desenvolvimientos progresivos y lentos, de propuestas arquetípicas de la mente universal, ideadas millones de años atrás. En su fase de manifestación Dios –Absoluto, Brahma, Ala o Kether-, y con el fin de mirarse a sí mismo en sus maravillosas creaciones, estratifico el Universo revelado en siete Planos Cósmicos, dejando cada nivel bajo la custodia de Excelsos Seres, tan conocedores de las virtudes divinas como El mismo. Todos los niveles fueron ocupados por diferentes oleadas de vida que se diferenciaron en determinados momentos cósmicos y se difundieron a lo largo de los siete planos. En los estratos más sublimes, habitan aquellos seres que partieron de Dios, en búsqueda de su propia consciencia, en los albores de la manifestación, y los más densos, por nuevas e inconscientes simientes divinas emanadas en los finales del tiempo. Los hombres pertenecen a una oleada de vida que sigue una evolución similar junto con once jerarquías más. Le acompañan Angeles, Pitris Lunares o Agnischaitas; Arcángeles, Pitris Solares o Agnisuryas; Principados, Señores de la Mente o Agnisvatas; Virtudes o Señores de la Forma, Potestades o Señores de la Individualidad, Dominaciones o Señores de la Sabiduría, Tronos o Señores de la Llama, Querubines, Serafines, Seofines y Terafines. Los últimos en la lista son los más adelantados porque son más conscientes y llevan millones de años evolucionado, en tanto que los Hombres, los Angeles y los Arcángeles van en la retaguardia de la evolución, de esta determinada especialización divina.

Siendo nosotros los más rezagados por ser menos conscientes, ya que partimos hace muy poco de la Inmanifestación, hemos recibido auxilio y cooperación de los seres más Sublimes y Sutiles. En efecto, nuestros cuerpos – Físico, Vital, Emocional y Mental- son el resultado de irradiaciones voluntarias y conscientes de energías provenientes de Tronos, Dominaciones, Potestades y Virtudes, en tanto que sus contrapartes Espirituales: Atma, Budhi y Manas, lo fueron de Querubines, Serafines y Seofines. Todo esto ha sucedido en cuatro etapas, llamadas los Cuatro Periodos Cósmicos de Creación, que han sido supremamente largos, abarcando miles de millones de años. En el momento actual y debido a que ya hemos desarrollado ciertas virtudes del arquetipo divino, Angeles, Arcángeles, Principados y Virtudes son nuestros más fervientes colaboradores. Llegará un momento en que no necesitaremos el auxilio de otras jerarquías hermanas, y eso sucederá cuando hayamos dominado perfectamente las leyes de los diferentes mundo y tengamos dominio propio sobre las fuerzas mentales, emocionales, vitales y físicas. Pero para eso falta un largo proceso y su duración también será larga y muy lenta.

Siete vehículos de manifestación conforman nuestra estructura actual: Físico, Vital, Emocional, Mental, Atma, Budhi y Manas que conforma la triple llama espiritual. El Cuerpo Físico es el más trabajado de todos y de ahí su maravillosa complejidad. Cuenta con unos 75 a 100 billones de células diferenciadas en más de 100 tipos; saludar requiere el trabajo de más de 100 músculos; los impulsos nerviosos en el cerebro y más precisamente en el sistema nervioso central, viajan a una increíble velocidad de unos 274 km/h. Mientras trabaja utiliza la misma cantidad de energía que una lámpara de 10 watts de potencia y en él, es posible guardar 5 veces la información que existe en la Enciclopedia Británica. Nuestra nariz puede recordar hasta 50.000 aromas diferentes y los ácidos estomacales de nuestro estómago son capaces de desintegrar una cuchilla de metal. El  área de la superficie pulmonar (con sus cientos de miles de ramificaciones bronquiales) es exactamente igual a la de una cancha de tenis; el corazón humano es capaz de ejercer tanta presión en la sangre como para expulsar un chorro de sangre a más de 9 metros de distancia y en 30 minutos liberamos suficiente calor como para hervir casi medio litro de agua. Muchas jerarquías han intervenido para que esto sea posible y que nuestro cuerpo sea tan fascinante, organizado y poderoso. Es el primero que se empezó a formar, el más denso de lo siete, pero el más organizado y complejo. El Cuerpo Vital le sigue en complejidad y es la matriz que construye, sostiene y alimenta al físico. Sigue el emocional y por último el mental, el menos evolucionado porque es la última adquisición del hombre; por eso sólo se ve como una nube, muy sutil e inorganizada. Veamos ahora qué relación tenemos con los Angeles, Arcángeles y demás y cómo nos prestan su auxilio.

Los Angeles nos llevan un peldaño en la escalera Jerárquica. Su vehículo más denso o su estructura menor de consciencia es el Cuerpo Vital. Así como nosotros nos movemos con soltura en las tres regiones inferiores del mundo físico, los Angeles lo hacen sin problemas en la Región Etérica, conformada por los cuatro estados superiores a los sólidos, líquidos y gases. En el Eter existe el Prana Universal, el Ki de los orientales; energía que alienta la vida física y permite la circulación del fluido vital, el crecimiento, la propagación, la percepción sensorial, la expresión del pensamiento y la regeneración. Los Angeles, en consecuencia, son los Guardianes de las fuerzas propagadoras de los seres vivos, están presentes en todos los nacimientos y son los Custodios de los bosques, los ríos, las selvas, etc; siempre nos acompañan para ayudarnos con el sostenimiento de la forma física y etérica. Ellos ayudan a estructurar los prototipos divinos de las formas de habitantes del mundo físico. Los Angeles también tienen otros seis vehículos de consciencia: Cuerpo Emotivo, Mente, Atma, Budhi, Manas y otro más sutil que aún nosotros no hemos trabajado. A diferencia de los hombres, los cuerpos emocionales de los Angeles están conformados por materiales de las regiones más sutiles del Mundo Emocional, inspirando en la humanidad emociones altruistas y sentimientos elevados. Ahora, con la consciencia enfocada en los tres estados más densos de la materia ver a los Angeles es casi una proeza. Pero están allí y sólo seremos conscientes de su Esplendor y Gloria en el momento en el que percibamos sin obstáculos y con plena libertad el prana universal, pues su visión se encuentra velada por el exceso de raciocinio y materialismo. Cuando llegue ese momento trabajaremos en mutua colaboración para ejercer nuestros poderes creadores y participar como ejecutores reales del Plan Universal. Por ahora bástanos los mensajes que nos llegan de manera inconsciente o a través de los sueños. Para ellos no es fácil, como se cree, precipitarse y tomar forma cuando los llamamos. No son expertos constructores de cuerpos físicos. Y si acaso se ven, se perciben sutiles y con corrientes etéricas, que en nada se parecen a las alas que creemos que ellos tienen. 

El Angel Supremo es Jehová y su más fiel colaborador se llama Yama. Jehová es de la Jerarquía de los Angeles, pero alcanzó dos grados superiores de consciencia, se hizo uno con los Principados y desarrollo el tercer aspecto de Dios, que es el de la Inteligencia Universal. Antes de que llegara Cristo al planeta, Jehová o el Espíritu Santo, era nuestro guía espiritual. Instauró el germen de la individualidad y separó a los hombres en razas y naciones. Disperso a la humanidad en núcleos específicos, para que pudiera percibirse único y alcanzar la libertad de los Espíritus que lo guiaban. De él dependen los guías de las diferentes naciones, los rituales externos a cumplir por los miembros de las diferentes religiones y los códigos de ley que se deben seguir al pie de la letra. En este momento Cristo le supera en fuerza y grandeza, pues ya Jehová cumplió su misión. A nivel individual, actualmente, existen tres Angeles Guardianes muy cercano para cada hombre: uno de ellos vela por sus dos cuerpos inferiores que son el Físico y el Vital, otro por sus emociones y, el tercero, por sus pensamientos. Podemos descubrirlos si conocemos día, lugar y hora exacta de nuestro nacimiento, ya que actúan por medio de la posición, en grado y signo del Sol, en el momento del nacimiento. De hecho, para que los Angeles puedan actuar, utilizan la rueda zodiacal y la posición de cada planeta en los signos del zodiaco. Este círculo tiene 360 grados y los Angeles se lo reparten completamente. Unos rigen cada cinco grados, que dura aproximadamente en tiempo 5 días; son los Angeles de los quintiles y los que actúan en la correcta formación del cuerpo físico de un hombre. Otros se encargan de cada grado de los signos del zodiaco, su regencia dura 1 día y son los encargados de velar por el adecuado desarrollo del cuerpo emocional. Los últimos toman regencia cada 20 minutos y responden para que los cuerpos mentales de los hombres evolucionen como es debido.   

Llevamos un año publicando que existen 9 Coros Angélicos que regalan o despiertan virtudes especiales en cada uno de nosotros. Hemos acompañado estos escritos con sus plegarias y sus cualidades correspondientes. Esos Coros son todos Angeles, los cuales están filtrando a través del Eter, las fuerzas de las nueve Jerarquías Superiores al hombre. Esto es un indicio que muestra muchos niveles de consciencia alcanzado por los Angeles: unos se han armonizada con Huestes muy Elevadas: Serafines, Tronos y Querubines, mientras que otros, lo han hecho con las de menor jerarquía tales como Arcángeles o Principados. Valga la pena enfatizar que ayudan o regalan lo que les suplicamos, siempre y cuando tratemos de desarrollar sus virtudes. De lo contrario, si los llamamos sólo para propósitos egoístas, buscando gratificar los sentidos, eliminar a nuestros competidores, aumentar nuestras riquezas, obtener prestigio sin mucho esfuerzo y otros más, entonces desarrollamos la parte negativa del programa y obtendremos problemas, obstáculos, enemigos y enfermaremos nuestros cuerpos. Pongamos un ejemplo, para mayor comprensión. Existe un Angel llamado Pehelaih, es el número 20 y pertenece al Coro de los Tronos. Permite que se rectifique emociones inmorales y conduce por comportamientos elevados y piadosos. Protege de cometer errores constantemente y de blasfemar contra Dios. Si acaso alguien tuviera este Angel como regente de su cuerpo físico, indicará, sin lugar a dudas, enfermedad o desequilibrio orgánico por posturas egoístas, libertinas e incrédulas. Si este individuo desea una salud excelente, no basta con que le rece la plegaria todos los días, sino debe empeñarse por ser consecuente con las notas vibratorias del guardián físico. Los tres Guardianes siempre están para ayudarnos, por eso es muy importante conocerlos. Pero también a través de las posiciones astrológicas de los otros planetas, es factible descubrir todos nuestros regentes angélicos y descubrir con facilidad aquello que necesitamos despertar o trabajar. Si conocemos a todos Ellos, tenemos a mano la carta de Angeles, una guía segura en el camino de perfecciones, de misiones y de trabajos individuales.

Cada cuerpo es formado en una nueva encarnación ya que necesitamos varias vidas para perfeccionarlos y alcanzar la unidad con lo Absoluto. Ese proceso de construcción es posible por la presencia de 4 arquetipos, que fueron despertados en pasados estados evolutivos, uno para cada vehículo de manifestación. Las fuerzas arquetípicas que reposan en la Región Concreta del Mundo del Pensamiento, son despertadas por la necesidad de nuevas experiencias del Espíritu que desea encarnar nuevamente y en auxilio recibido de los Señores de la Forma o Virtudes, los Señores de la Mente o Principados, los Arcángeles y los Angeles. Al descender de los niveles sutiles al mundo mental, pues antes de cada venida a la Tierra, reposamos en el Mundo de Dios, el Espíritu Individual humano que va a tomar forma, pone a vibrar su arquetipo mental con ayuda de los Señores de la Mente. Se atraen los materiales de su futura mente, siendo éstos fieles a su nivel de evolución alcanzado. “Nadie puede habitar en un cuerpo mejor de aquel que es capaz de construir y al cual tiene derecho por ley kármica”, palabras de José Vicente Ortiz, que encajan perfectamente en este aparte. Al descender al Mundo Emocional, se pone en vibración el arquetipo del Cuerpo de Deseos y los Arcángeles hacen su labor. Los Angeles se develan cuando se cae a la región etérica del Mundo Físico. La formación del Cuerpo Físico presupone la activación de su correspondiente prototipo mental y la ayuda intensiva de los Angeles, en asocio con los Espíritus de la Naturaleza (Gnomos, Hadas, Salamandras, Ondinas y Sílfides), que son sus más fieles servidores. Eso es así, pues aún no tenemos el control absoluto de las fuerzas que rigen en el mundo Físico y precisamos auxilios de entidades más sabias. La Inteligencia Universal sigue obrando durante nuestra vida y no la podemos percibir. ¿Cuántos de nosotros somos capaces conscientemente de mandar a que el corazón palpite 72 veces cada minuto o que el cuerpo produzca las enzimas necesarias para digerir los carbohidratos consumidos en la cena? Eso sólo lo hacen los Adeptos, iniciados humanos, desprendidos de todo egoísmo y con el total control de las leyes a que están expuestos sus Cuerpos Físico y Vital.

Antes de ese proceso de activación arquetípica, los Angeles del Destino, se ponen en escena, cuando sienten los deseos de nuevas experiencias de los Espíritus que anhelan encarnar y alcanzar estados de consciencia más elevados. Cuatro de ello, llamados Angeles Archiveros, porque custodian las memorias de las vidas de todos los seres, muestran al Espíritu la suma de acciones iniciadas en pasadas encarnaciones, que han precipitado efectos y encadenado su vida con otros seres. Estas gloriosas fuerzas angélicas, ponen a funcionar la Ley de Causa y Efecto y muestran al Espíritu reencarnante, aquellas deudas que ineludiblemente deben cancelar y también los pagos por sus buenas acciones. Luego muestran al Espíritu por nacer varias opciones, o sea, las probables vidas que estarán de acuerdo con sus necesidades y éste escoge una de ellas. Los Angeles en su Infinita Sabiduría son los adecuados para prever acontecimientos futuros y permitir la cancelación de deudas para varios seres a la vez. Renegar de nuestras experiencias presentes y del entorno que hemos escogido, gracias a la luz de estos seres y de nuestro Yo Superior, es una actitud anormal y peligrosa, pues estamos renegando contra nuestra propia consciencia. Lo mismo, cuando pedimos, a través de las plegarias a los Coros Angélicos, que nos liberen del sufrimiento o de las personas que creemos que nos hacen gran daño, sin hacer cambios personales importantes, mostramos poca humildad y una actitud altamente egocéntrica. En el trascurso de la vida, los tres Custodios nunca se olvidan de nosotros. Siempre están prestos a nuestro auxilio y llamado, respondiendo cuando lo que requerimos es de orden superior; nunca en el momento en el que deseamos extender los tentáculos del ego, esa amalgama entre emociones, pensamientos y hábitos que evitan el comando del verdadero Yo. Al morir, nuevamente los Angeles corren a nuestro auxilio.

Cada vehículo se une con los otros por medio de un cordón plateado. Este permite la cohesión de los vehículos y manda información constante a los arquetipos, para que continúen emitiendo la nota musical y éstos no dejen de vibrar. Al morir el físico, el Arquetipo de este vehículo colapsa en el mundo mental, iniciando la visión del panorama de la vida que acaba de finalizar. Este proceso dura aproximadamente tres días y medio. Al finalizar este periodo, colapsan las fuerzas que sostienen unido el cuerpo vital al físico y un Angel, el de la muerte, rompe el cordón de plata en el punto de unión de estos dos vehículos. Al mismo tiempo el arquetipo vital deja de vibrar. El Angel de la Muerte trabaja con las fuerzas desintegradoras así que hasta en el procesos post mortem los Angeles están presentes. Maravilloso trabajo de estas entidades: unos colaborando con los Espíritus por nacer y otros en el ascenso a nuestro verdadero hogar. Algunos ayudándonos a despertar sentimientos nobles y elevados, y otros, hostigándonos para consolidar a nuestro ego y poner obstáculos al anhelo de romper con el apego a la materia. Lo último por la fuerza de los Luciferianos.  

Concentremos ahora, la atención en los Arcángeles. Son más elevados que los Angeles y le llevan dos escalones a los humanos. Su cuerpo Inferior de conciencia es el de Deseos, presentando además una cadena de siete vehículos, como las demás jerarquías. Funcionan en las regiones superiores del mundo emocional. Algunos se encargan de guiar y perfeccionar a la humanidad como Dioses o Espíritus de Raza, influyendo sobre cada nación, inspirando a los líderes y guiando su destino, tanto en la guerra como en la paz. Su fuerza se precipita con mayor intensidad cuando abrasamos fervientemente el nacionalismo y el patriotismo, así que en cierto modo, impulsan tendencias separatistas y excluyentes. Claro está que esto sólo con propósitos que escapan a nuestro entendimiento. En un pasado muy pero muy lejano, velaron por nosotros cuando no nos habíamos individualizado. Tal vez nos guiaron mediante sugestiones instintivas e imprimieron en nuestros incipientes cuerpos, fuerzas de protección, generación y multiplicación. Un determinado grupo, vela por la correcta formación del Cuerpo de Deseos y se acercan a aquellos que desean fortalecer emociones muy elevadas o que emprenden el camino de ascenso voluntario para reencontrarse conscientemente con la Fuente Divina.

El Arcángel Supremo es el Cristo Solar y su colaborador más cercano, también un Arcángel, llamado Varuna. Cristo alcanzó el grado de una Virtud y se hizo uno con el segundo aspecto Divino, que es el de la Gracia y el Amor. Cuando la humanidad estaba preparada, y eso sucedió hace 2.013 años, el descendió a este plano de existencia en el Cuerpo físico de Jesús de Nazaret. Esa era su misión redentora, ya que únicamente desde adentro seremos capaces de ganarle a la fuerza endurecedora del egoísmo. Como entidad arcangélica elevada, ha vivido la prisión de la materia, pero también extiende su fuerza hasta el mundo de Dios. Por eso es el único mediador entre Dios y los hombres, siendo capaz de llevar hasta las mismas fuentes divinas, todos nuestros desvelos y dolores por estar encerrados en un cuerpo físico y también traer el remedio desde los más elevados planos de la existencia. Pero el trabajo es arduo y si hoy vemos con horror todo lo que somos capaces de hacer por nuestro egoísmo, imaginemos por un instante como éramos antes de que su auxilio llegara. Por eso insistimos tanto en armonizarnos con la fuerza crística, por que al hacerlo, estaremos siendo muy sincrónicos con el fluir universal, recibiendo potentes fuerzas de liberación del individualismo y nos ahorraremos algunas demoras. La lucha es contra nuestro ego, a ese lo debemos trascender y que mejor que Cristo para potenciar el núcleo divino que llevamos dentro y que hará que eso sea posible.

Los Arcángeles normales tienen a su cuidado los planetas, siendo los Embajadores Planetarios: Miguel es el del Sol, Anael el de Venus, Rafael de Mercurio, Gabriel de la Luna, Casiel de Saturno, Zadkiel de Júpiter, Samael de Marte, Ithuriel de Urano, Metatrón de Neptuno y Sandalfón de la Tierra. Anael se relaciona con Venus y con los Principados. Significa Gloria de Dios o Gracia de Dios y es el Arcángel del amor y la armonía. Inspira a los líderes para que busquen concordia y tranquilidad entre las naciones. Rompe el egoísmo, abriendo la puerta del corazón para sostener la fidelidad, la cordialidad y la armonía de la pareja. Propicia conductas que benefician al colectivo y desarrolla para quien lo invoca, una creatividad asombrosa. Cassiel, relacionado con Saturno es el Príncipe de los Tronos y proporciona luz para ver con claridad el camino a seguir, permitiendo descubrir las oportunidades que ofrece la vida. Facilita tomar decisiones acertadas y elimina la duda, la insatisfacción, la impaciencia y la poca tolerancia a los obstáculos de la vida. Otorga templanza, calma, serenidad y seguridad.

Zadkiel, regente de Júpiter y en estrecha colaboración con las Dominaciones, es un Arcángel de liberación, ya que disuelve recuerdos dolorosos y da capacidad de perdón, alegría, tolerancia y optimismo. Elimina pensamientos negativos o derrotistas. Permite romper los límites y desarrollar osadía y valentía. Samael, que significa fuerza de Dios, es el regente de Marte y de las Potestades. Tiene que ver con la voluntad, el mando, la fuerza espiritual, las luchas y los trabajos de alta magia. Devela claves para recuperar el brillo sagrado de nuestro Yo Superior y permite calcinar a la naturaleza egoica que se opone a la elevación de nuestra propia consciencia. Señala el camino del temor a Dios, de la rectificación con el fin de conectarnos nuevamente con la luz. Ituriel representa el altruismo, la confraternidad humana, la  consciencia social y la sabiduría. Su nombre significa “secreto de Dios” y revela a los hombres gran sabiduría la cual e conduce al conocimiento de la verdad. Es un Arcángel de misericordia y Gracia ya que está emparentado con Urano y el Coro de los Querubines. Metatron al ser el Embajador de Neptuno, es el más elevado de todos. Su nombre significa “el que comparte el trono”, “el que guarda” o “el que se sienta detrás del trono de Dios”. Reina sobre el bien y el mal pues en él no hay dualidad. Permite el contacto directo con la Fuente Divina y abre a la posibilidad de transitar el camino de la santidad. Se asemeja con los Serafines, custodios de la voluntad divina. Sandalfón, embajador de la Tierra, es el Arcángel de la Oración y su función principal es la de llevar las oraciones de los seres humanos a Dios y traer a la Tierra las respuestas a estas oraciones.
    
De Miguel se dice que es un incansable luchador contra el mal. Comanda huestes de Ángeles celestiales que restablecen la paz y destierran la maldad sobre la tierra. Se le llama “Quien como Dios”, pues enfrentó a los Arcángeles rebeldes, los Luciferianos y los expulsó de su propio hogar. A nivel individual, protege contra peligros físicos, robos, accidentes, atracos y secuestros. Da valor para superarse a sí mismo, fortalece la fe y la  voluntad. Protege contra las fuerzas de la oscuridad y todo tipo de maldad. Esta en directa relación con las Virtudes siendo la Jerarquía que vela por la consciencia individual y permite despertar el camino directo de ascenso hacia Dios: el sendero de la santidad. Miguel se asemeja con las Virtudes.

Gabriel, precipita las fuerzas de Cáncer, de tal suerte que anuncia los nacimientos y da fertilidad. Es un Angel que vela por la formación, consolidación y estabilidad de la familia. Reúne y pacifica a las personas distanciadas o enojadas. Facilita conocer el plan, la misión y el objetivo fundamental de la vida. Sostiene el deseo por la unidad y el anhelo de una vida dedicada a lo espiritual. Es el patrono de la oración ferviente y quienes son presa de grandes sufrimientos físicos o morales, deben invocarle muy especialmente. Trabaja con los Angeles y por eso es el dador de vida por excelencia. Guía las emociones y los sentimientos puros así que ayuda a encontrar pureza, transparencia, limpieza de espíritu y bondad. A la hora de la muerte, cuando el alma deja atrás su coraza en la Tierra y vuelve a su estado original, ahí está también Gabriel para indicarle el camino. 

Rafael es el regente de Mercurio y de Libra. Es el Arcángel de la sanación permitiendo la purificación del alma y del cuerpo: Otorga capacidad curativa y auxilio a los enfermos y permite tener una visión espiritual para interpretar adecuadamente las enseñanzas del dolor y la enfermedad. Guí­a al ser humano a dejar atrás todo lo negativo que ha acumulado a través de su vida y a aceptar "la curación de Dios", como indica su nombre. Hace posible tener una nueva visión del futuro llena de esperanza y regeneración. Así mismo  protege a los matrimonios y es el compañero ideal para que todo salga bien en los viajes.  Es muy adecuado para consolar en las dificultades presentes, dando socorro en las aflicciones. Allí donde se invoca, llena de resignación, paciencia y resistencia a situaciones muy desagradables. Se encuentra muy cercano a los Principados, potenciadores de un intelecto en armonía con las leyes divinas.



Un Arcángel muy nombrado es Uriel. Significa "el fuego de Dios", ya que representa la fuerza todopoderosa del espíritu de la vida. Su atributo es una llama de fuego que representa su misión de despertar la conciencia de los seres humanos con el fuego de la verdad. Cumple un papel de observador divino y lleva la cuenta de los sentimientos, pensamientos y actos de los seres humanos durante su recorrido por la vida. Cuida la integridad de los seres humanos cuando pasan por duras etapas de aprendizajes. Alivia la fatiga con el trabajo profesional, social o laboral, especialmente cuando éstos se realizan bajo condiciones muy limitantes y apremiantes. Protege de la ira y el temor y permite renovar las metas y los proyectos de vida. Facilitan la paz entre las naciones y son aliados de líderes o gobernantes que luchan por la cordialidad y armonía de las naciones o pueblos. Ayuda a eliminar rencores acumulados y comportamientos destructivos e intolerantes. Se relaciona con el Norte y la constelación de Capricornio y es posible que trabaje en armonía con los Tronos, excelsos Seres que velan por la ley universal, rectificando todo comportamiento por fuera de ella. Es el patrón de los que buscan eliminar la ignorancia. Protege a los maestros, líderes espirituales, sacerdotes, filósofos, rabinos, gurús, ministros y a todos los que aman la sabiduría espiritual. O sea es un custodio de la espiritualidad, la sabiduría y la devoción por la verdad.

Muchos otros Arcángeles trabajan con nosotros pero sería muy largo el escrito, si nos enfocamos en algunos más. En el momento en que llevamos a mano la regencia de cada Coro y nos ponemos en contacto con ellos, mediante meditaciones o pedidos, estamos abriéndonos al fluir de las jerarquías compañeras. Así que dediquémosle tiempo y espacio personal. Recordando eso sí, que no basta repetir las plegarias que se encuentran por doquier en la literatura espiritual. Los Arcángeles responden a llamados sinceros y a personas que anhelan romper el apego a lo material, que desean eliminar el sufrir por falta de consciencia, que se empeñan por transformar conductas precipitadoras  de deudas y dolores, que son consecuentes con los pedidos y que deciden de una vez y para siempre  recorrer de manera voluntaria y consciente el camino de retorno a la Sublime Fuente Divina. Aunque es cierto que han colaborado en el descenso, también están prestos para dar auxilios en el ascenso a los planos sutiles.

Hablemos un poco de las Virtudes, Señores de la Mente o Agnivatas. El más sublime de ellos es el Padre y su más ferviente servidor se llama Agni. El Padre es un Principado que sobrepasó su propia evolución, la de los Virtudes y se alcanzó el nivel de las Potestades. Solo se manifestará cuando Cristo haya realizado su labor: hasta tanto un gran número de seres humanos destilen altruismo, compasión y misericordia. El más elevado de los Principados, instaurará la apetencia por la Unidad y eliminará todo elitismo, racismo y exclusivismo. Cristo anunció con su ministerio esas maravillosas épocas de paz y tranquilidad que viviremos los hombres, cuando el Padre entone por todo el planeta la nota clave del enegoísmo y el separatismo absolutos. Los Principados normales ayudan a la formación de las mentes humanas y construyen formas de pensamiento, estructurando bajo determinadas reglas geométricas las impresiones mentales de los hombres, sus reacciones frente al mundo de las ideas y sus propias elaboraciones mentales en el Mundo del Pensamiento. Así mismo, colaboran en la evolución espiritual de los hombres, aconsejando, inspirando y enalteciendo constantemente sus vidas. Nos llevan tres niveles en la escala jerárquica y su vehículo inferior de consciencia es el Cuerpo Mental.

Una colaboración maravillosa hemos descrito y nosotros haremos lo propio con los minerales, los vegetales y los animales. Hoy vivimos a expensas de los tres reinos: vegetal y animal, pero cuando ya pasemos a otro nivel, les prestaremos su auxilio, como pago por sus muertes y sacrificio. Toda esa amalgama de fuerzas, de los unos hacia los otros, responde a planes divinos y también a sacrificios propios buscando obtener escalafones y ascensos. Cuando desarrollemos a la perfección el cuerpo denso, la región física dejará de existir y seremos conscientes de lo etérico. Allí veremos a los Angeles como realmente son y nos aliaremos con ellos para prestar auxilio a los que nos siguen y que aún son inconscientes de su existencia. O entraremos a trabajar conjuntamente para Dios y seremos estructuradores de otras formas ideadas por su mente universal. Alumbraremos un nuevo mundo y formaremos una alianza maravillosa. Pero ese trabajo conjunto podemos iniciarlo, ahora, en este instante, aceptando que no estamos solos y que fuerzas invisibles radiantes se ciernen alrededor nuestro, empeñadas en sacarnos del oscurantismo, la tiranía, el miedo, la incertidumbre, el dolor, la insatisfacción, el vacío espiritual y el sentimiento de soledad. Dejemos que día a día nuestra mente piense en ellos, se armonice con su luz, permitiendo que a nuestros cuerpos lleguen energías diferentes y renovadoras.